Finca Jardín Inca
Una disposición bidimensional con perspectivas de altura y color natural
Este diseño presenta una interesante disposición bidimensional. El jardín se eleva un metro sobre el nivel de la casa y la piscina y se divide en dos zonas diferenciadas: una zona de césped existente y una zona de camino que se diseñará con grava.
Para separar naturalmente las dos zonas, se ha elegido el Pittosporum tobira nana, conocido por su forma redondeada y sus mínimas necesidades de poda. Estos arbustos crean una agradable separación visual entre el césped y el camino de grava.
El camino de grava se ensancha en el centro para ofrecer un espacio de disfrute. Conecta con la zona de césped desde dos puntos distintos y se extiende por todo el jardín, terminando en el otro lado.
A lo largo del camino, una serie de jardineras ofrecen perspectivas de altura, asegurando que las plantas del primer plano no obstruyan las del fondo. Los arbustos más pequeños se colocan de forma natural en la parte delantera, mientras que los más grandes se sitúan hacia la parte trasera. Además, se han colocado estratégicamente pequeñas plantas silvestres a lo largo de tramos del sendero, sin obstruir los arbustos de los parterres.